Reciclaje: diferentes formas, mismo objetivo

¿Sabías que existen varios tipos de reciclaje? No es sorprendente si no lo sabes. La mayoría de los consumidores no se detienen a pensar en lo que sucede con los artículos que depositan en el contenedor de la acera. Han hecho su parte y se despreocupan de las acciones siguientes. Entonces, ¿qué sucede en una planta de reciclaje? Es importante entender esto para asegurarte de que estás reciclando los plásticos correctamente. Vamos a ver rápidamente lo tipos de reciclaje que se aplican: químico, energético y mecánico.


Químico: con el reciclaje químico, los plásticos se procesan para modificarlos y devolver su estructura a la original, en forma cruda o combustible. A partir de ahí, los fabricantes pueden utilizar las materias primas para crear nuevos productos.


Energético: estos plásticos se reciclan y se usan para crear energía. Ya no es habitual debido a las emisiones que emiten los plásticos quemados. Antes, se quemaban los plásticos y los gases generados se capturaban para obtener energía.


Mecánico: es el más común, por lo que es probable que sea con el que estés familiarizado. Implica métodos mecánicos para tomar un artículo de plástico y usarlo como algo nuevo. Por ejemplo, las botellas de plástico del océano pueden convertir en hilos tejidos para hacer ropa y zapatos.


Más allá de estas tres formas de reciclar lo que tiramos a los contenedores, existes tres vías específicas para reciclar cualquier cosa, ya sea plástico, vidrio o metal. Estas tres vías son el reciclaje primario, el secundario y el terciario.


¿Qué es el reciclaje primario, secundario y terciario?

Vamos a desarrollar cada uno de ellos, poniendo ejemplos comprensibles para todos y viendo sus implicaciones en el medio ambiente.


1 – Primario

El reciclaje primario es el más fácil de entender, ya que implica la reutilización o donación de elementos innecesarios. En lugar de enviar algo a un punto limpio o a una instalación de reciclaje, se dona o reutiliza para asegurarnos de que tenga una vida plena. Es mantener su uso primario u original. Aquí hay algunos ejemplos de reciclaje primario.


Supongamos que compras un coche nuevo y tienes algún neumático del antiguo en el garaje, que no están en las mejores condiciones, pero aún podría ser útil para alguien. Un vecino del barrio necesita uno de ese tamaño para ganar tiempo hasta que pueda comprar unas nuevas. Le das tus neumáticos. Eso es reciclaje primario.


Recibiste un nuevo juego de platos, tazones y tazas como regalo. Tu vajilla actual está en buen estado, pero te gusta este nuevo juego. Donas tu vajilla antigua a una tienda de segunda mano local. Estás participando en el reciclaje primario.


Últimamente has pedido muchos artículos en línea. Tiene docenas de cajas para reciclar pero no tienes a mano un contenedor de papel y cartón y te ocupan una gran cantidad de espacio en tu casa. El reciclaje primario haría que las dones a alguien que necesite cajas para mudarse.


Con el reciclaje primario, los artículos que tienes a mano se vuelven a usar. Mantiene los productos fuera de las plantas de reciclaje y vertederos. En lugar de enviarlos al vertedero, se reutilizan para el propósito previsto.


2 – Secundario

El reciclaje secundario consiste en reutilizar o reciclar elementos para mantenerlos fuera de una instalación de reciclaje. Encuentras nuevas formas de usar tus materiales reciclables o permitiendo que otros los tengan para usarlos de una forma diferente a la original.


Un ejemplo de reciclaje secundario sería un cartón de huevos de plástico. En lugar de reciclarlo, lo donas al colegio de tu hijo. El profesor de artes los llena con pinturas para que los alumnos los usen durante la clases. Al cartón de huevos se le está dando una segunda vida. Podrías usar cartones de huevos de cartón como macetas para tus plantas. Llénalos con tierra para macetas, planta semillas y mantenlos regados. Cuando las plántulas sean lo suficientemente grandes para trasplantarlas, separe cada sección y plántalas en el jardín.


Los mismos neumáticos desgastados que teníamos en el garaje podrías pintarlos o decorarlos y, una vez que hayas apilado y pintado un par, llenarlos con tierra para macetas. Puedes plantar flores en ellos y convertir ese espacio vacío que tienes en el jardín en uno más llamativo y acogedor.


Coge las cajas de cartón que tienes amontonadas. Puedes cerrarlos con cinta adhesiva, pintarlos con pinturas seguras para niños y crear bloques de construcción gigantes para tus hijos. Los estás reutilizando para algo diferente a su uso original.


Esto asegura que los artículos se mantengan fuera del vertedero, pero tienen un nuevo propósito. Desde convertir frascos de mayonesa o de comida para bebés en recipientes de almacenamiento para artículos pequeños como tuercas y tornillos, hasta convertir frascos más grandes en macetas hidropónicas, aprenderás a reutilizar en lugar de reciclar.



3 – Terciario

Volvamos a las formas en que se procesan los materiales reciclables. Está la mecánica, la energía y la química. Estas son las que forman parte del ámbito del reciclaje terciario. Esto es, cuando envías tus materiales reciclables a una instalación especializada. Allí, se clasifican y envían a la planta adecuada para su reprocesamiento.


Los plásticos podrían triturarse, calentarse para fundirlos y usarse para crear nuevos artículos de plástico. Las bolsas de plástico pueden triturarse y convertirse en hilos de plástico para hacer zapatos y ropa. El vidrio se rompe en pequeñas partículas que se derriten y se utilizan de nuevo. El metal también se funde y se reutiliza. Disminuye la necesidad de extraer minerales metálicos y la producción de vidrio y plásticos, todos los cuales usan energía y pueden dañar el medio ambiente a través de los procesos de extracción y la creación de emisiones nocivas. Además, algunos metales no se encuentran en abundancia y podrían agotarse si no tenemos cuidado.


El reciclaje terciario reutiliza los artículos, pero primero los vuelve a convertir en una forma original. Las botellas de plástico se muelen, se derriten y se mezclan con plástico nuevo para hacer más envases de bebidas. El metal derretido de los componentes electrónicos que reciclas podría terminar en el nuevo portátil que comprarás dentro de unos años.

Pero para que el reciclaje terciario funcione, hay que asegurarse de que se está reciclando correctamente.


En este punto nos encontramos con lo que es conocido como "el reciclaje de deseos". Este "titulo" viene a significar que “deseas” que algo que tienes sea reciclable y no entiendes que puede no serlo. En lugar de mirar si se puede reciclar o no, en alguna web especializada o dirigiéndote al punto limpio más cercano para confirmarlo, lo tiras a la basura y cruzas los dedos, esperando que lo sea.



El reciclaje de deseos, si bien es comprensible, en realidad causa problemas en una planta de reciclaje. Los trabajadores de la misma tienen que retirar los artículos que no se pueden reciclar. Si pasan el control manual, estos materiales pueden contaminar un lote que sí sea reciclable y hacer que todo acabe en la basura. De ahí la importancia de que, si de verdad queremos reciclar, debemos informarnos antes y no dar por sentado lo que nosotros "deseamos".